Noticias literarias. Encuentros. Propuestas. Textos y novedades del ciclo Zona de Poetas/ Oficina del Libro/ Municipalidad de Tres de Febrero
jueves, 30 de agosto de 2018
lunes, 27 de agosto de 2018
Clase del 1-9
Retomaremos los siguientes temas...
Literatura y Periodismo.
Literatura y Periodismo.
Escritura, observación, vivencias.
Distancia y análisis.
Periodismo Narrativo.
Recursos y herramientas.
Lecturas. Ideas. Propuestas.
Objeto de la Clínica.
............
Definiremos:
. sobré qué escribir
. cómo investigar y documentar
. a quiénes entrevistar
. boceto de nota
. estrategia y estructura
gd
viernes, 24 de agosto de 2018
Próxima clase
EL PROXIMO ENCUENTRO DE LA CLINICA
DE PERIODISMO NARRATIVO
TENDRA LUGAR EL SABADO 1RO. DE SEPTIEMBRE,
DE 10 A 12 HORAS,
EN LA SEDE DE LA SUBSECRETARIA DE CULTURA
DE TRES DE FEBRERO,
V. GOMEZ 4726, CASEROS.
Están invitados, entrada libre...
Cine & Literatura
Una biopic que invitará a leer. El sábado 25 de agosto, a las 16, el cine-debate
estará a cargo del periodista Gustavo D'Orazio.
“Bombal”, un film chileno de 2012, expone la vida y obra de esta escritora que hizo del melodrama su forma de vivir. Nacida en Chile, en 1910, atrae con textos sugerentes y apasionados, destacándose sus novelas "La última niebla" y "La amortajada". Vivió en la Argentina y conoció a Borges, Bioy, Lorca, Girondo, Mistral y Neruda. Ver “Bombal”, de Marcelo Ferrari, conectará con el sentir amoroso de una época. La cultura, la bohemia; los miedos y deseos de una mujer y la elite del Buenos Aires de los años 40. Como libre biografía, la película dispone de una estética audaz y sinuosos pliegues, que desnudarán dudas y aciertos de una creadora breve, pero notable. El 25, entonces, los esperamos en la Biblioteca Juan B. Alberdi, para descorrer un velo. Un velo que oculta el bello rostro de María Luisa Bombal, como su universo literario: femenino y pasional.
La BIBLIOTECA ALBERDI DE CASEROS ESTA UBICADA EN LA CALLE SARMIENTO 2706. LA ENTRADA A ESTA ACTIVIDAD ES GRATUITA.
Final sin regreso
Tantos recuerdos, y aquí estoy pensando,
En cada persona y en cada pasado,
Aunque hay pasados que están pisados,
Y momentos enmarcados.
Añoraba aquella infancia,
Amores y desamores,
Donde todos éramos felices,
Pero de pronto me veo,
En un ataúd acostada.
Mientras todos me ven,
Y yo aquí recordando,
Cada momento y cada pasado.
Temo llegar a la oscuridad,
Y no recordar lo que he vivido,
Momentos hermosos,
Como también nefastos,
Ya que son parte de mí,
De mi pasado.
Ya no puedo tener un futuro,
Todo se derrumbó.
Basado en el libro ”La Amortajada” de María Luisa Bombal.
martes, 7 de agosto de 2018
De periodismoemac.blogspot.com
DE LUJO
Trapito ingresó, finalmente, a la crónica periodística. Yo, que lo conocía, lo descubrí en la portada del diario. Delgado, joven y siempre atildado. Así se lo destacaba a todo color.
Vestido como para ir a la oficina, cumplía su labor en la esquina del edificio municipal de Tres de Febrero, en pleno centro de Caseros.
Con excelentes modales, Trapito acomodaba autos, evitaba accidentes, hacía de semáforo; colaboraba con el descenso de alguna anciana y hasta abría su paraguas si era necesario.
No escatimaba las atenciones. Vigilaba y resguardaba espacios, ofrecía sus ojos cuando las mujeres no alcanzaban con su mirada el cordón y era capaz de estacionar él mismo, si alguien, poco habilidoso, no lo conseguía.
No era un “trapito” más. No fue un “trapito tramposo”. Sin embargo, supusieron que formaba parte de la “selecta mafia” amarilla -franelera- de la zona.
La joven Policía, recientemente formada en la Escuela de la avenida Gral. San Martín, no le creyó ni permitió defensa.
Trapito fue desalojado, sin más; como los otros, entre gritos y forcejeos, sin posibilidad de defensa y… menos volver a “su lugar de trabajo”: una mesita rodante, provista de paños, limpiavidrios y un spray con aroma a lavanda, que lo distinguía.
Solo algunos “colegas franeleros” retornaron a las calles. Un puñado de oscuros seres, hábiles en los negocios, los contactos y las chicanas mundanas, de ciudad pequeña.
Decidido, entonces, Carlos (ese su nombre real), se sentó en la esquina y esperó… Esperó y esperó. Todos los transeúntes y automovilistas -amigos de su bondad-, lo observaron y alentaron.
Reclamaron su presencia -pulcra y responsable-, exigiendo su regreso al puesto de estacionamiento.
Una cuadra, solo una cuadra, era la que Carlitos cuidaba. Sus protegidos lo apoyaron, sin reparos. Hicieron que los medios se ocuparan del caso, prolija y extensamente, desplazando a autoridades y comerciantes indignados.
En contra de la “mafia de los trapitos”, él y los usuarios de autos y motos, se pusieron de acuerdo y lograron el desalojo de los malos de una película conocida por todos y amparada por algunos.
Paño en mano, el muchacho, Carlitos, agradeció la solidaridad recibida y, con zapatos nuevos, relucientes, recibió en “su cuadra” a quienes confiaban en él.
Un trapito de lujo. Sonriente y bueno. Que los hay, los hay.
De mi blog de cátedra, cuando di clases en EMAC.
lunes, 6 de agosto de 2018
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